Hoy me he concedido un regalazo, uno de los lujos que nunca me permito: durante una hora entera me he dedicado a echarme al cuerpo una copa de mi rosado favorito mientras fumaba un pito tras otro leyendo al que para mí viene a ser dios con una pluma en la mano, el Señor Reverte. Una hora. Wow. Por mi cumple, que fue la semana pasada, porque he acabado de preparar casi todo lo que tenía para hoy, porque me ha salido así, por empezar a pensar que esta no es la vida que quiero llevar, encadenada a la pata de la mesa, por plantearme cosas, porque me salía del arco del triunfo, porque yo lo valgo, L’Oreal, porque sí, vamos…
Lo que no consigo quitarme de encima cada vez que me da por cometer una locura semejante es la sensación de culpa: ahí tengo el proyecto de libro que no consigue terminar de despegar, con la editorial a punto de colgarme del palo mayor, y yo aquí regalándome una hora de tranquilidad para mí misma. Y ahí es cuando empiezo a pensar que algo huele a podrido en Dinamarca, o en la Enzkreis, o en mi cabeza…
A veces me pregunto si no debería pasar de todo un rato, liarme la manta a la cabeza y mandar a los bonsáis, los libros, las editoriales y la madre que los was born a zurrir mierdas y dedicarme a la cría de berberechos salvajes del Amazonas o algo de eso, y conseguir un poco de tiempo, de tranquilidad, para mí… Me recuerda a Blade Runner, cuando el replicante pedía tiempo, sólo un poco más de tiempo. Y no me que me lo recuerde, me molesta que yo me recuerdo a él, pero sin haber visto los rayos gamma de Orión. De hecho lo que me jode no es no haber visto los putos rayos gamma, que, por otra parte, tampoco sabría reconocer ni aunque me cascaran en la patilla de las gafas, lo que me jode es no haber visto a mi amigos en meses, no conocer todavía a mi primo pequeño, no haber compartido una birra despacio con mi prima desde ni se sabe, no haber tenido tiempo de irme al parque con mi italiana favorita de este rincón del mundo a comentar los culos de los viandantes, llevar casi un mes con el mismo libro porque no tengo tiempo de leerlo, tener en la estantería cosa de 20 libros que todavía no he podido leer por el mismo motivos, tener a mi perra mirándome con cara de pero qué estás haciendo peazo gilipollas que no te vienes a correr conmigo y ver los colores del otoño, ir dejando pasar llamadas con amigos, con buenos amigos, con los que no hablo desde que se plegaron los Pirineos, haber dejado pasar la oportunidad de compartir unas frases en el Messenger con mi animal de compañía favorito porque quería terminar mi trabajo antes, y claro, cuando he querido ir a saludarlo ya se había retirado… Me jode no haber tenido tiempo para leer/buscar buenos relatos de vampiros, me jode más no haber tenido tiempo, ni ganas, ni cabeza, ni ná de ná para haberlos escrito yo, con la de bosquejos que tengo…
Y muchas más cosas que por falta de tiempo no puedo hacer… como escribir aquí, por ejemplo, que vale que no le interese una mierda a nadie, pero qué coño, es tiempo mío, para mí…
Bueno, vamos a dejarlo, que ya sé yo que este post no es ninguna maravilla, pero qué leches, el blog es mío y ahora mismo me apetecía quejarme de esto, aunque no vaya a conseguir ningún Pulitzer por ello.
Voy a sacar un poco de tiempo de algún sitio para irme a dormir al lado de mi humano preferido y susurrarle al oído todo lo que le quiero.
Buenas noches, buenos sueños, y buena caza.
![]()
Autor: Pep
Fecha: 27/10/2008 12:58.
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/