Hay muchísimas cosas que me joden sobremanera, como sabe cualquiera que me conozca. Ya sabéis que la paciencia no es una de mis virtudes-tengo pocas-, y que de tener una sonrisa encantadora a convertirme en el Increíble Hulk pelirrojo en ocasiones sólo media una palabra y un par de décimas de segundo.
Pero si hay una cosa que hace que ipso facto me convierta en una furia del Averno y embista cualquier cosa que se me ponga por delante, es que me tomen por gilipollas. Y encima que me lo demuestren, no puedo con ello.
Otra cosa que me revuelve los higadillos es la falta de palabra, en este caso directamente relacionada con la falta de profesionalidad.
Y otra cosa que ya me cansa es llevar siempre la razón. No sé si los amables lectores-debería decir la amable lectora, ya que sólo tengo una, Aldarilla-, conocerán una película titulada "Over the hedge", el título en español no lo conozco. Bueno, pues en ella tenemos a una simpática tortuguilla a la que le tiembla la cola (no penséis mail, gorrinones) cada vez que algo no funciona como debiera. A mi las colas, propias o ajenas, no suelen temblarme, pero tengo un estómago que me avisa de inmediato cuando algo no funciona como debiera, le hago caso siempre y pocas veces me ha fallado. Y ahora resulta que en un proyecto que llevo entre manos, al conocer a un pavo que me prometía-profesionalmente hablando- el oro y el moro, a mi estomago le dio por empezar a hacer piruetas. "Rakshilla-me dije-, ve con ojo que aquí te la meten seguro" (insisto en lo de que no penséis mal, siempre igual, hay que joderse). Pero el chaval venía con recomendaciones, parecía saber de lo que hablaba, etc., y allí que fui yo, especialista en saltar sin red, a meterme la ostia poniendo en el asador mi cara, mi reputación, y un par de cosas más que por pudor no mencionare públicamente.
Por abreviar, diré que este domingo, en un encuentro que nada tenia de fortuito, me entere por terceros de que el colega me la había metido doblada, de que mis colegas alemanes y españoles y yo estábamos jodíos y bien jodidos, y que a quien por supuesto iban a hacer picadillo por el desaguisado era a la menda. Que no cunda el pánico. Me pedí un güisqui y me dediqué a meditar sobre la situación al tiempo que iba clavando agujas en un muñequito vudú hecho con servilletas de papel. Finalmente, me dirigí personalmente al alemán que queríamos cazar para el proyecto y que se estaba ciscando en los muertos más recientes del intermediario y, con una mezcla de psicología barata, escotazo impresionante y amenazas, me lo llevé al huerto e hice que firmara el contrato que estábamos buscando y que mi intermediario casi había jodido por completo. (No es por echarme flores, pero la maniobra, vista desde la mesa de enfrente por un par de socios alemanes, me valió felicitaciones y uno de los mejores cumplidos que me han hecho en años, "Frau ****, usted sería capaz de venderle una máquina de condones al mismísimo Papa.")
El tema, que me lío siempre, es que el intermediario en cuestión es cubano. No tengo nada en contra de ellos, pero sí que tengo algo en contra de que se fomenten estereotipos en los que luego me incluyan a mí. Una, mancheguica y orgullosa de serlo, lleva lidiando durante años con los putos estereotipos de que los españoles somos gandules, sin palabra, vagos, impuntuales y gente en la que no se puede confiar. Porque me toca los cojones. Así que, manchega vaga como soy, desde hace tiempo me dejo los cuernos para cambiar esta opinión que todos los países europeos y de parte del extranjero comparten sobre nosotros. Trabajo con fechas límite y las cumplo religiosamente, intento ser más papista que el Papa (o mas alemana que los propios alemanes) en cuestiones de puntualidad, fechas de entrega, cumplimientos y demás fanfarrias, para que nadie tenga en mí una excusa para seguir con los putos estereotipos de mierda. Y aquí llega el colega este, me jode todo el chiringuito, y al comentarlo después con los socios alemanes me comentan "Es que claro, es cubano, y ... ya se sabe... con estos latinos nunca te puedes confiar."; aquí la declaración de principios les costó una charla de 10 minutos sobre la ostia que les iba a caer de mano de servidora como siguieran por ese camino, sobre los estereotipos y el mal que hacen a naciones enteras, y sobre ciertas experiencias con alemanes que aquí la menda ha tenido que haría parecer a un sevillano de Triana (ya que estamos con estereotipos) como el non plus ultra de la eficiencia y la hiperactividad. Así que no me jodan, señores.
Esto lo digo para que, en el caso improbable de que alguien me lea, intentemos entre todos quitarnos este sambenito de la picaresca española, de vagos y maleantes que todos tenemos (sobre el tema de si el sambenito es adecuado o no hablaremos en otro post), e intentemos que de una puta vez por todas nos tomen en serio, pero predicando con el ejemplo. Joder.
Se que el post es bastante caótico, se revisará, pero ahora no tengo los cuernos para figurillas poéticas, que se le va a hacer.
Autor: Anónimo
Fecha: 31/05/2007 18:41.
Autor: Raksha
Fecha: 01/06/2007 01:46.
Autor: Aldara
Fecha: 01/06/2007 10:59.
Autor: raksha
Fecha: 01/06/2007 14:21.
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