-Déjalo, que al final verás….
-¿Veré el qué??Eso sí que sería un cambio para variar, ver algo en este sitio de mierda… lo único interesante es…
-Que lo dejes te digo, y no me hagas volver a repetirlo-añadió con voz inusualmente calmada, lo que tuvo el efecto de causar la impresión deseada, lo que raramente ocurría.
-Nunca me dejas divertirme-contestó enfurruñada, dejándolo brillando encima de la mesa-. Nunca.
El día menos pensado tenemos un disgusto, pensó mientras no se atrevía a tocarlo y se dirigía hacia la puerta abandonando la habitación, pero sin cerrarla del todo, después de todo, sin riesgo no había emoción, y ella tenía razón, este era un sitio de mierda.